martes, 8 de mayo de 2018

Canciones mineras de Victor manuel


El abuelo Victor.


En la planta 14.



viernes, 4 de mayo de 2018

Pero no mía ....


Libre te quiero es el título de un poema del escritor Agustín García Calvo. A dicho poema le puso música el compositor y cantante Amancio Prada en el disco grabado en 1979 Canciones de amor y celda.

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

No, no, no, no, no,
no mía.

No, no, no, no, no,
no, no, no, no,
ni tuya.

No, no, no, no, no,
no, no, no, no, no,
no mía.


Agustín García Calvo (Zamora, 1926-Ibídem, 2012) fue ensayista, poeta, dramaturgo,

traductor y profesor. Se doctoró en Filología Clásica  por la Universidad de Salamanca con la tesis "Prosodia y métrica antigua". Fue catedrático de instituto y profesor de latín en la universidad salmantina, en la que ingresó como profesor adjunto en 1953. Posteriormente obtuvo la cátedra de Filología Latina en la Universidad de Sevilla, donde ejerció la docencia durante cinco años, hasta su traslado a la  Complutense de Madrid en 1964. Debido a  su participación en las revueltas estudiantiles a favor de la democracia en febrero de 1965, fue apartado de su cátedra junto a los profesores Enrique Tierno Galván y José Luis López Aranguren. En 1969 comenzó en París un exilio voluntario de siete años, durante los cuales compaginó la escritura con la docencia en la universidad de Lille y en el Collège de France. En la capital francesa colaboró como traductor con la editorial Ruedo Ibérico y coordinó una tertulia política en el café La bole d'or, en el barrio Latino. En 1976 se reincorporó a su cátedra, en la que permaneció hasta su jubilación en 1992. Después fue nombrado profesor emérito de UCM. Formó  parte del Círculo Lingüístico de Madrid junto con Rafael Sánchez Ferlosio y Carlos Piera. En 1988 lanzó el proyecto de una Escuela de Lingüística, Lógica y Artes del Lenguaje, una apuesta educativa antisistema y multidisciplinar que continuó hasta 1991. Participó en coloquios, conferencias y tertulias, como las del Ateneo o el Círculo de Bellas Artes, y colaboró con el teatro madrileño de La Abadía. Por encargo del entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, escribió la letra del Himno de la Comunidad, por el precio simbólico de una peseta.

Fue galardonado tres veces con un Premio Nacional: de Ensayo 1990 (por Hablando de lo que habla. Estudios de lenguaje, recopilación de artículos),  de Literatura Dramática 1999 (por La baraja del rey don Pedro) y de Traducción 2006, por el conjunto de su obra.

Como filólogo, hizo importantes aportaciones a la lingüística. Expuso su teoría general en la trilogía Del lenguaje -formada por Del lenguaje (1983), De la construcción (1983) y Del aparato (1993)-,  así como en el volumen reconocido con el Premio Nacional de Ensayo. En el ámbito del pensamiento, destacan los ensayos  ¿Qué es el estado? (1977), Lecturas presocráticas I y II (1981 y 1985), Contra el tiempo (1993), De Dios (1996) y Contra la realidad (1997).

De sus obras teatrales, sobresalen también Rey de una hora, Tres farsas trágicas y una danza titánica, Pasión. Farsa trágica, La rana y el alacrán  o Loco de amor. Su producción poética se recoge en  Sermón del ser y no ser (1972), Canciones y soliloquios (1976), Libro de conjuros (1979), Relatos de amor (1980), Valorio 42 veces (1984) o Ramo de romances y baladas (1992), entre otras. Sus poemas han inspirado versiones musicales como las de Amancio Prada o Chicho Sánchez Ferlosio. La crítica ha señalado su influencia en parte de la obra poética de Miguel Ángel Velasco*.

Tradujo, entre otros, textos de Shakespeare (Sonetos de amor, Sueño de una noche de verano, Macbetth), de autores clásicos (Virgilio; Edipo Rey, de Sófocles;  Los Carboneros, de Aristófanes, o la Ilíada), así como de Brassens y P. Valéry.

El poema elegido fue musicado por Amancio Prada, quien lo incluyó en su disco Canciones de amor y celda (1979),  y dio título al documental de 2012 realizado por Basilio Martín Patino sobre el movimiento de indignados del 15-M, de cuya banda sonora forma parte esta canción interpretada por Amancio Prada.


lunes, 30 de abril de 2018

Tabuenca


Tabuenca es el pueblo añorado por mi amigo Agustín Lanzán Araus.



Nuevos hombres buenos


El feminismo ha revolucionado y redefinido, en el último siglo, el papel de las mujeres en la sociedad, en un proceso que ha supuesto, inevitablemente, cuestionar y transformar el rol de lo masculino. Y pese a que cada vez más hombres apoyan —al menos desde la teoría— ese proceso de acercamiento a la igualdad, una de sus consecuencias es que ha dejado a la mitad de la humanidad huérfana de un modelo de referencia: el viejo ya no sirve para la convivencia equitativa con las mujeres en una sociedad democrática y el nuevo está aún en construcción.


sábado, 7 de abril de 2018

Gareth Stedman Jones


La alienación, la lucha de clases, la plusvalía, el capital. El trabajo como valor, el materialismo histórico, el choque entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La dictadura del proletariado, el comunismo. Esta ensalada de conceptos remite, sobre todo, a un pensador, Karl Marx (el otro, siempre en segundo plano, es su amigo Friedrich Engels). Vino al mundo en Tréveris, al sureste de Renania, el 5 de mayo de 1818, y doscientos años después de su nacimiento su descomunal obra sigue sometida al escrutinio. La biografía de Gareth Stedman Jones tiene el enorme valor de quitarle al personaje los lastres que lo han convertido en el gran mito de la revolución para devolver su pensamiento al mundo en el que surgió. Karl Marx. Ilusión y grandeza(Taurus; traducción de Jaime Collyer), más de 800 páginas, transita de su vida privada a la pública, de sus estudios a barullo de la política, bucea en sus referentes, da cuenta de sus desafíos, y muestra las contradicciones y los logros de aquel lejano filósofo y hombre de acción, cuya ideas terminaron por transformar radicalmente el mundo en una dirección que ni siquiera llegó a imaginar.

El Club Tocqueville


Con la figura de uno de los pensadores esenciales del liberalismo como referente y faro, Alexis de Tocqueville, se ha constituido en Barcelona un think tank para reflexionar y abrir espacios de diálogo “desde la perspectiva constitucional”. Entre sus impulsores están los escritores Valentí Puig y Ferran Toutain, el profesor de Derecho Constitucional (UB) Josep Maria Castellà, el historiador Jordi Canal, la doctoranda en Derecho de la UE (Universidad de Oxford) Núria González, el doctor en Derecho y profesor de IESE Ricardo Calleja, la profesora titular de Ciencias Políticas (UAB) Ana Mar Fernández, el economista Albert Guivernau, el crítico literario Ponç Puigdevall y el abogado Arnau Guasch.

”Nuestro propósito es proponer ideas para una sociedad catalana, abierta, plural, bilingüe y estable”, señalan los impulsores de esta iniciativa que, aseguran, tiene abierta sus puertas a todo aquel que quiera “ser miembro activo, contribuir a la financiación o participar en nuestras actividades”. El Club Tocqueville empezará a dar los primeros pasos el próximo 5 de abril en Barcelona, con un coloquio entre Valentí Puig y el historiador Sir John Elliot, en el auditorio de Foment del Treball.

Boadella en Waterloo

Boadella lleva la fábula de Tabarnia a la casa de Puigdemont en Waterloo

El comediante realiza una performance frente a la mansión del expresidente catalán

La lluvia no cesa en Waterloo. En una esquina, seis policías belgas observan de pie los movimientos de los recién llegados. Tienen permiso para celebrar el acto y han colocado tres banderas: la europea, la española y la de Tabarnia, que se balancean ligeramente con el viento en una explanada de hierba frente a la casa. Suena Waterloo, de Abba, una vez, dos veces, tres veces. También Por qué no ser amigos, de Hombres G, una sutil oferta de unidad en tiempos de abierta hostilidad. Albert Boadella sale de una tienda de campaña y toma la palabra para iniciar la performance. Está frente a la vivienda donde Puigdemont ha establecido el centro de operaciones del autodenominado Govern en el exilio. "Hemos venido aquí para reunirnos con el presidente fake en una conferencia al más bajo nivel entre un presidente legítimo, que soy yo, y un presidente ilegítimo, que es él. Ya ven que nuestros medios son modestos. En cambio, los suyos son algo más importantes", proclama con aire trascendental en referencia a los 4.400 euros mensuales de alquiler que cuesta el inmueble.